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¿ES ÚTIL LA ENSEÑANZA DEL MANEJO DEL CARTUCHO PRESURIZADO EN LOS PACIENTES HOSPITALIZADOS?

 

Lazaro Castañer, C; Haro Estarriol, M; Martín-Barrionuevo Fabo, C; Andicoberry Martínez, M.J.; Martínez Puerta, M.D.

Servicio de Neumología, Complejo Hospitalario General de Albacete.

 

 

IMPORTANTE:

Este texto pertenece a su autor o autores y ha sido presentado en el XIII Congreso Neumosur Enfermería en marzo 2.001 en Cádiz.

Cualquier utilización por terceros, será exclusivamente con carácter divulgativo, educativo o docente y se debe citar la fuente y autor o autores del mismo.

 

 

INTRODUCCIÓN

La vía inhalada es la forma de elección  preferible para la administración de los fármacos utilizados en Neumología al actuar directamente en el árbol bronquial, revolucionando esta especialidad y facilitando la mejoría o el control de las enfermedades de las vías aéreas como la EPOC o el asma.  Esta vía de administración facilita la utilización de dosis farmacológicas muy pequeñas, disminuye los efectos sistémicos indeseables, conlleva una rapidez de acción y una exclusividad local de su efecto que va a depender del propio fármaco (efecto terapéutico broncodilatador o antiinflamatorio).

            En la actualidad, existen numerosos productos y sistemas comercializados por vía inhalatoria que cubren una amplia gama de posibilidades. Los pacientes deben tener un adecuado conocimiento técnico sobre cómo deben utilizarse a través de unas instrucciones y de sus características. Sin embargo, son múltiples los estudios que demuestran un gran número de incorrecciones de los pacientes y personal sanitario atribuidas al desconocimiento de su utilización. Por esta causa las distintas sociedades científicas  consideran que existe una información y preocupación insuficientes y han elaborado unas recomendaciones sobre los sistemas más utilizados. Es fácil deducir que es necesario un gran esfuerzo de aprendizaje y control por parte de todos, especialmente del personal sanitario implicado en el cuidado de los pacientes respiratorios.

            En nuestra unidad de Neumología del Hospital General de Albacete, son muchos los pacientes ingresados por problemas respiratorios agudos o crónicos que requieren o han requerido la utilización de la técnica  inhalatoria y existe la impresión de que a pesar de ello no la realizan correctamente y que entre los profesionales sanitarios, no está claro que exista un conocimiento correcto o una uniformidad de criterios en el manejo de los mismos. Estas circunstancias, y considerando que sólo de esta forma el paciente podrá beneficiarse en toda su amplitud de las grandes ventajas que proporciona la medicación administrada por vía inhalada, nos han motivado a plantearnos los siguientes objetivos

 

 

OBJETIVOS

Objetivo General:

·        Evaluar la eficacia de la enseñanza en el manejo del cartucho presurizado en los pacientes hospitalizados.

Objetivos  Específicos

·        Evaluación y valoración del conocimiento de la técnica del cartucho presurizado.

·        Aprovechar el ingreso hospitalario para realizar una intervención educativa sobre la importancia del correcto uso del cartucho presurizado.

 

METODOLOGIA

El estudio es descriptivo observacional con posterior intervención educativa, sobre la técnica utilizada en el uso del cartucho presurizado a partir de la normativa de la SEPAR. Se realizo en el Servicio de Neumología y Cardiología del Hospital General de Albacete. Se incluyeron en el estudio 107 pacientes ingresados consecutivamente.

Los criterios de inclusión fueron: todos los pacientes ingresados que precisaron tratamiento inhalado con el cartucho presurizado, y que el paciente se encontrara estable para el uso del sistema a entrenar.

Los criterios de exclusión fueron que el paciente se negase a realizar la técnica, pacientes con traqueotomía y pacientes que por su estado físico o psíquico no pudieran llevarlo a cabo.

Se evaluó el conocimiento practico del cartucho presurizado según  la normativa de la SEPAR

CARTUCHO PRESURIZADO:

Evaluación práctica (llevada a cabo por la enfermera):

1. - Agita el inhalador. Se responderá afirmativa o negativamente.

2. - Destapa inhalador. Se responderá afirmativa o negativamente.

3. - Inhalador vertical en L.  Se entenderá que realiza correctamente esta

maniobra si sujeta el cartucho entre los dedos índice y pulgar, con el índice arriba y el pulgar en la parte inferior manteniendo el inhalador vertical en forma de L.

4. - Espiración completa.  Efectúa una espiración lenta y profunda.

5.- Sujeta inhalador en boca. Coloca la boquilla del cartucho totalmente

en la boca, cerrándola a su alrededor.

6.- Pulsa una sola vez.

7.- Inspiración lenta por boca. La lengua debe estar en el suelo de la 

boca no interfiriendo la salida del fármaco.

8.- Pulsar en tercio del inicio de la inspiración. Una vez iniciada la inspiración presionar el cartucho y seguir inspirando de forma lenta y profunda, hasta llenar totalmente los pulmones. Es muy importante que se efectúe la pulsación después de haber iniciado la inspiración.

9.- Apnea postinspiración. Retirar el cartucho de la boca:; se debe aguantar la respiración durante 10 segundos.

El nivel de conocimiento sobre el empleo de la técnica se evaluó de forma practica siendo esta observada por la enfermera responsable debidamente entrenada para ello, que recogió los datos en una ficha de recogida elaborada en base a las recomendaciones de la SEPAR.

Se consideraron dos situaciones posibles: el paciente no lo ha realizado previamente o el paciente ya ha usado previamente el cartucho presurizado  antes de su ingreso.

En el paciente que no lo había realizado previamente la enfermera responsable iniciaba la instrucción una vez acordado con el médico que el paciente ya podía utilizar el inhalador. Tras la explicación y comprensión asumida por el paciente, este último procedía a la realización de  la técnica.

En los pacientes que ya utilizaban el inhalador en su domicilio o ya lo habían utilizado alguna vez, se procedía a valorar la técnica que realizaba el paciente sin instrucción previa. La enfermera  anotaba el día de la evaluación y marcaba en la hoja los errores cometidos para facilitar un mayor control posterior. Una vez por turno se realizaba la instrucción considerando e insistiendo en los errores cometidos previamente y se evaluaba una vez al dia (turno tarde).

Se finalizó la instrucción de la técnica cuando durante tres dias consecutivos el paciente realizaba la técnica correctamente y se cambió de dispositivo cuando no fue factible el aprendizaje en tres días o se consideró incapacitado por dos enfermeras distintas.

Los datos obtenidos fueron introducidos en una base de datos (ACCESS) y se realizó el siguiente análisis estadístico con el programa SPSS: Análisis univariante: en las variables cuantitativas se ha utilizado la media aritmética y desviación estándar; para las variables cualitativas se han empleado frecuencias absolutas y relativas. Para el análisis bivariante se ha utilizado la comparación de medias y de porcentajes mediante la t de Student y el test de Fisher, estableciendo la significación estadística para valores de p<0.05.

RESULTADOS

            La edad media de los pacientes fue de 66 años (DE11,15-89 años), el 79% fueron varones. Del total de pacientes 22 no habían utilizado nunca el cartucho presurizado. De los pacientes que ya habían utilizado el sistema la media de años de uso fue de 6,03 años (DE 6,45), de estos un 77% consideraban que lo utilizaban correctamente. En cuanto al análisis de la técnica resultó:

                    

 

INICIO(%)

FINAL(%)

Agita el inhalador

87 (81)

98 (92)

Destapa el inhalador

102 (95)

107 (100)

Sujeta el inhalador vertical

95 (89)

103 (96)

Espiración completa

33 (31)

69(64)

Colocación en boca

80 (75)

97 (91)

Una sola aplicación

79 (74)

97 (91)

Inspiración lenta por boca

31 (29)

70 (65)

Coordina pulsación e inspiración

20 (19)

45 (42)

Apnea final

33(31)

70 (65)

 

La duración media de la enseñanza fue de 4 dias (DE 2,6)con una media de errores iniciales de 4,05 (DE2)  y 1,9 (DE2) errores finales (p<0,001).Al inicio hubieron 7 casos sin ningún error (6,5%) y al final 32 (30%) (p<0,001).

 

CONCLUSIONES

 

·        Se objetiva que la mayoría de los pacientes ingresados en nuestra Sección utilizan incorrectamente el cartucho presurizado, a pesar de que su opinión previa es que conocen bien la técnica.

 

·        La espiración completa, la inspiración o coordinación y la apnea  fueron los errores más frecuentes. Es destacable que estos aspectos alcanzaron los mejores niveles de aprendizaje.

 

·        La enseñanza ha mejorado la técnica en sus distintas fases a pesar de que el paciente se encuentra en una situación de fase aguda en la mayoría de los casos.

 

·        El tiempo empleado en la enseñanza ha sido limitado, por lo que se ha podido completar durante el corto espacio de tiempo que supone un ingreso hospitalario. Sin embargo, es evidente que para mantener y mejorar el nivel de conocimientos adquirido se necesita una continuidad de la enseñanza por parte de Atención Primaria o en sucesivas visitas de revisión al Especialista.

 

·        Es factible llevar a cabo un programa de adiestramiento sobre el manejo del  cartucho presurizado en una unidad de hospitalización.

 


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