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VIGENCIA DE LOS LAVADOS PLEURALES.

EXPERIENCIA EN NUESTRO SERVICIO

Rodríguez, C; Ruiz, J; Romero, A; Domínguez, C.

Hospital General 2ª Norte. Sevilla.

 

IMPORTANTE:

Este texto pertenece a su autor o autores y ha sido presentado en el XIII Congreso Neumosur Enfermería en marzo 2.001 en Cádiz.

Cualquier utilización por terceros, será exclusivamente con carácter divulgativo, educativo o docente y se debe citar la fuente y autor o autores del mismo.

 

 

RESUMEN:

Los procedimientos terapéuticos exigen intervenciones de Cirugía Torácica cada vez más agresivos. Una de las complicaciones son los empiemas post-neumectomía y la manera de solucionarlos sin tener que llegar a una segunda intervención es mediante la realización de los lavados pleurales que es una técnica vigente al día de hoy.

MATERIAL Y MÉTODO:

Se seguirán las siguientes pautas:

Colocación en quirófano de un tubo Argyle de pequeño calibre en la parte superior de la cavidad pleural afectada y otro tubo de mayor calibre en la zona inferior de la misma conectado a un drenaje cerrado con sello de agua.

La técnica consiste en pasar a través del tubo superior una solución antiséptica de suero fisiológico con povidona yodada en la proporción del 5 al 10%, consiguiendo una limpieza de arrastre de toda la cavidad empiemática. Otra opción es dejar el tubo inferior clampado durante 2 horas. posteriormente se procederá a la evacuación del líquido observando las características del mismo. Esta técnica se realizará cada 12 ó 24 horas según prescripción facultativa.

Es importante explicar al paciente lo que se le va a hacer y con que fin informándole de que su colaboración es importante para el éxito del tratamiento, pues debe realizar una serie de cambios posturales para que el líquido antiséptico llegue a toda la cavidad pleural.

Los lavados pleurales están contraindicados cuando exista fístula broncopleural o cuando el paciente sea alérgico al yodo, pudiendo ser sustituido en este caso por otro tipo de soluciones antisépticas. La retirada de los tubos se realizará cuando no se observe salida de detritus orgánicos y se objetive la mejoría del paciente.

CONCLUSIONES

En nuestro servicio durante los dos últimos años hemos realizado lavados peurales en 12 pacientes con buenos resultados en más del 90%.

En el momento actual los lavados pleurales tienen absoluta vigencia, a pesar de ser un procedimiento antiguo creyendo conveniente que el personal de enfermería actual debe conocerlos ya que resuelven los empiemas pleurales postquirúrgicos, evitando así una segunda intervención.

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